Errores y aciertos del primer mes de Marketing para Inquietos

Hoy es 15 de diciembre, ¿sabéis que significa eso?

"¡Estamos casi en Navidad!"

Noo

Bueno, sí; pero no me refería a eso.

Mañana, Marketing para Inquietos cumple un mes. Acabo de escribir la palabra "un" y después la palabra "mes" y no creo que pueda ser cierto. ¿Solo un mes?

Habrán sido solo 30 días, pero para mí ha sido un tiempo bien intenso.

Por eso, el post de hoy me gustaría dedicarlo a todo lo que ha sucedido en este mes. Creo que no puedo ofreceros información más valiosa que la de mi experiencia:

Mis errores, aciertos, estrategias, aprendizajes y cabezazos contra la pared...

Photo credit: nikolys via Foter.com / CC BY

Vamos a ello:​


Conclusiones:​

Decidí lanzar el blog con 4 artículos. En algunos tutoriales leí que era interesante, ya que así los visitantes no verían el blog tan vacío (cuestión que podía dar mala imagen).

Tengo dudas de si hubiese sido mejor empezar son con dos post. Estos artículos han pasado desapercibidos frente a los demás. Quizás, han perdido repercusión.

Otro cambio que realicé a medio mes fue el subir el número de artículos que publicar a la semana. Decidí aumentarlo a dos, espero que así, a medio plazo generaré más tráfico para el blog. Ojo, siempre respetando la calidad.

También, esa segunda entrada de la semana quiero usarla para hacer pruebas con contenidos distintos. Quiero probar a hacer vídeos, debates o post con otro enfoque. Siempre respetando la naturaleza de la entrada del jueves.

Como comenté en el artículo sobre marketing viral, el éxito de un contenido se sustenta mucho en su pragmatismo, su utilidad. Una de las sorpresas que me he llevado fue con el artículo de la clase magistral de copywriting de la Sirenita y Sebastián. Pensaba que era un artículo que iba a llamar mucho la atención. Creí que despertaría curiosidad por el choque con los personajes de Disney. Me equivoqué.

Están funcionando mucho mejor post como 7 pasos para escribir un buen post, el de marketing viral o el de 26 estrategias para aplastar tu tasa de rebote que éste.

En conclusión: interesan más los artículos basados en "Cómo hacer" que en "Qué es".

No quiero decir con esto que vaya a dejar de escribir artículos de este tipo. Si todos escribimos exactamente lo mismo, vaya aburrimiento ¿no?

Redes sociales entre el 16 de noviembre y el 15 de diciembre

Twitter

20 seguidores.

40 seguidos.

Google+

Perfil creado el día del lanzamiento.

Fanpage en Facebook

Igual, creada ese mismo día.

Twitter

112 seguidores.

102 seguidos.

Google+

11 seguidores.

16 seguidos​.

Fanpage en Facebook

4 likes​.

Conclusiones:

Quizás uno de los errores más graves que he cometido es no haberme formado más sobre redes sociales. Fue el tema, con diferencia, sobre el que menos leí en los seis meses anteriores al lanzamiento del blog. Lo he sufrido muchísimo.

Al no entender el funcionamiento de las redes no las he usado bien. En Twitter, los resultados son mejores porque es la red social a la que dedico más tiempo.

No obstante, ya no hay excusas, tengo que volcarme en aprender a usar mejor Facebook, Google+ y Linkedin.

Mi estrategia en Twitter: empecé siguiendo a todos los bloggers que ya conocía y me gustaban. La clave está en compartir (ojo, solo comparto lo que he leído) y en tener un perfil que llame a las personas a entrar a tu blog. El resto es paciencia y hormiguita.

Las visitas

Vamos con uno de los temas que más duelen.

Una puntualización, no me duele por no haber conseguido los resultados esperados, si no por los errores que he cometido en este tema.

Todo se basa en una mala organización.

A lo mejor te parece extraño que vincule mi rutina productiva con las visitas, pero te lo explico ya que considero que ha sido mi error más grave a día de hoy.

¿Qué ha ocurrido con las visitas?

​1. Objetivos imposibles

2. La multitarea

3. Falta de horarios

1. Objetivos imposibles o querer abarcar demasiado

Soy consciente de que mi objetivo prioritario es la visibilidad.

Pero una cosa es decirlo y otra hacerlo cuando ves que hay otras tantas cuestiones de las que preocuparte. Vamos que de palabra todo está muy claro, pero a la hora de verdad me ha resultado muy difícil apartar otras cuestiones que me preocupaban.

La importancia del objetivo debe traducirse en las horas al día que invertimos en conseguirlos.

En vez de focalizarme en lo importante, la visibilidad, gasté muchísimo tiempo en querer tener el blog optimizado. Para más guasa, no soy una experta en optimizar, así que a lo que me he dedicado es a leer sobre optimización y no a optimizar. Una diferencia fundamental.

Ese valioso tiempo que perdí en cuestiones que no debía ha sido la causa de mis desquicio estas dos últimas semanas.

Está claro. Si mis objetivos no estaban bien representados en mi rutina de trabajo, antes o después me empezaría a faltar tiempo. Y así fue.

En la segunda semana empecé a ver que las cuentas no cuadraban.

Debía postergar tareas, pero en vez de sentarme y pensar, actúe de manera impulsiva por el estrés. Empecé a eliminar tiempo de las dos tareas que sé que me ayudan con la visibilidad:

Las redes sociales

Escribir comentarios en otros blogs.

En la tercera semana no les dediqué casi nada de tiempo.

¿Empiezas a entender por qué la gráfica tiene esas curvas?

Para remate, hará unas semanas empecé a recibir ataques de fuerza bruta. Yo no tenía ni idea de que era esto. Se trata de robots haciendo spam. Se intentan loguear en el blog de manera intensiva. Pueden incluso ralentizar el blog.

En pleno ataque de horror, me pusé a leer como una loca intentando saber que estaba ocurriendo. Por suerte, un compañero, Robert Portela, me está ayudando a quitar toda esa basura que ha entrado en el blog. Muchas gracias Robert.

2. La multitarea

Photo credit: jted via Foter.com / CC BY-NC

Estamos ante un punto de máxima importancia y de los que más me reprocho.

A día de hoy, como es lógico, no gano dinero con el blog; pero eso no implica que no valore mis horas de trabajo. De hecho, el mayor activo de cualquier autónomo o freelance es cada minuto que pasa trabajando.

Aunque he logrado picos de productividad muy altos, he tenido muchas horas de muy baja productividad.

¿Por qué?

Seguro que os suena:

La multitarea.

Empiezo a hacer una tarea pero la dejo porque me acordé de algo.

Cada vez que me llega un email lo abro.

Miras cada notificación de Twitter o la red social que sea

Estás escribiendo y recuerdas que escribiste aquel comentario tan chulo en el blog de no sé quién y te vas a revisar si te contestaron.

Podría seguir enumerando unas cuantas.

Me estoy planteando el volver a escribir a mano y tener apagado todos los cacharros con acceso a internet.

No sé como lo voy a hacer, pero tengo que tomar medidas urgentes al respecto. No puede ser que cada cacharro que emita pitidos sea una distracción.

3. Falta de horarios

Photo credit: GDS Infographics via Foter.com / CC BY

De lunes a jueves, he podido trabajar entre 12 y 14 horas.

Lo único que conseguía con esto que los viernes pinchase. Además, con una sensación de estrés y agotamiento terribles.

Si la cabeza está saturada y colapsada, da igual que te tomes más tazas de té o Coca-colas. Hay que parar.

Además, al tener la cabeza igual de fresca que un corcho cometes más errores. Todavía me sonroja el pensar que en un comentario (además en el blog de una copywriter) escribí mi nombre con "b". ¿Te puedes creer que escribí "CoBa?.

¿Te imaginas una avestruz con la cabeza debajo de la tierra? Esa era yo.

Lo más triste de todo es que releo todos los comentarios antes de enviarlos. Ni lo vi. Lo descubrí al día siguiente cuando fui a leer la contestación que me habían dado.

Esa me la tengo guardada.

Aunque sigo pecando de no establecer unos horarios, voy aprendiendo a decir "por hoy basta".


Pues estar pensando, "vaya desastre". Desde luego, no se puede decir que haya tenido la situación bajo control.

No obstante, es lo mejor que podía ocurrirme. Vamos a ser sinceros, de lo que más se aprende, aunque duela, es de los errores.

Pero, ¿lo he hecho todo mal?

NO

Alguna decisión sí ha sido acertada. Me quedo con cuatro:

1. No lances tu blog sin tener el servicio de suscripción preparado. El mío está con Mailrelay.

2. Ten tu propia voz.

3. No seas tímido, interactúa con los demás todo lo que puedas.

4. Poner una fecha para el lanzamiento.

1. Empezar con la opción de suscribirse al blog

Quién me lo iba a decir a mí. La verdad es que me esforcé en averiguar cómo funciona los sistemas de suscripción porque tenía miedo que después de lanzar el blog, por tiempo, no lo hiciese.

Jamás hubiese pensado que a estas alturas tendría varios suscriptores.

Si es cierto que no me dio tiempo a crear el "reclamo" (el lead magnet, el típico regalo en forma de guía o mini ebook que se da al lector a cambio de suscribirse). Pero en breves, eso estará subsanado.

2. El ser yo, el Covita´s Style

Todavía, a veces, al releerme pienso: ¿no te estarás pasando?, ¿no estarás siendo demasiado osada?

Siempre dije que si abría un blog apostaría por mi estilo. En un nicho tan masificado como el del marketing digital, mi única oportunidad era diferenciarme. Y no hay mejor manera para diferenciarse que ser uno mismo. Si hubiese imitado a otro blogger no habría durado ni dos días.

Aunque me da miedo pensar que una pyme o un freelance no se decante por mí, por verme demasiado "yo", si que creo que habrá otras empresas a las que mi estilo les gustará y apostarán por mí.

3. Interactuar con los demás

Ya admití que había sido una maldita garrapata bloguera, pero ahora me estoy refiriendo a otra cosa.

Yo que soy una persona muy tímida, me preguntaba siempre, ¿escribiré ese email o no a esta persona?, ¿pensará que soy una pelma?

Una de las mayores satisfacciones que he tenido en estos meses es el haber encontrado a tan buena gente.

No solo a nivel de buen rollo, si no el encontrar personas dispuestas a ayudarte en todo, a aconsejarte, a animarte... Impresionante.

No os podría citar a todos, aunque todos estáis citados en mi cabeza y en ella a todos os doy las gracias por todo lo que me ayudáis todos los días.

Pero sería injusta si no mencionase a una persona sin la que creo que Marketing para Inquietos no sería hoy lo que es. Y es Dean Romero.

Para los que no le conozcáis, Dean es el autor de Blogger 3.0. Como SEO es un crack, pero como persona, os puedo asegurar, lo es aún más.

¡Muchas gracias por todo Dean!

4. Empieza ya

No pierdas más tiempo con el lanzamiento del blog, porque cada minuto que tardas, es un minuto que pierdes. Nunca va a estar perfecto, nunca va a estar impecable.

Lánzalo, comienza a escribir y comnícate con todas las personas que puedas.

El mundo está ahí, esperándote.

Para terminar este repaso por mi primer mes en la blogosfera, quiero dejaros una frase que leí en el blog de La secretaria externa de Yolanda Pérez:


“Sueña en grande, empieza pequeño, actúa ahora” Robin Sharma


Genial, ¿no?

Sé que muchos de los que me leéis tenéis ya blog desde hace tiempo, ¿cómo fue vuestro primer mes?, ¿Cuáles fueron vuestros grandes errores y aciertos?

Y a los que estáis empezando como yo, ¿cómo lo estáis viviendo?

Muchas, muchas gracias a todos por estar ahí.

Un saludo muy fuerte

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La terminología es un rollo. Sí, mogollón de palabrejas que no nos dejan entender la información que necesitamos. Descárgate el Diccionario Inquieto de Marketing y ten a mano todo lo que necesitas.

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