De cómo una gripe me enseñó mis errores como emprendedora

El jueves anterior ocurrió algo que jamás se había dado en el blog: no había una nueva publicación. Esta semana pasada fallaba en mi post semanal.

¿El motivo?

Un virus muy chungo que me dejó noqueda varios días. La Covita caía a la lona (y créeme cuando te digo que desde el suelo, todo el mundo me daba muchas vueltas).

Las pérfidas bacterias me habían acorralado contra las cuerdas y había hincado la rodilla, pero la Covita nunca se rinde y siempre vuelve a ponerse en pie.​

Y vaya si volví.

Regresé al mundo de los vivos con una idea metida en la cabeza: "por este camino vas mal".​

¿Hizo un virus que viese la luz?

¿Me enseñó una bacteria cuál era el camino hasta el éxito?

Tendrás que seguir leyendo para descubrirlo

emprender

La situación era la siguiente, la gripe me había tumbado casi una semana. Aún encontrándome mal fui capaz de terminar los trabajos que tenía pendientes. Hasta ahí todo bien.

Me había recuperado y había conseguido entregar el trabajo indispensable... pero, y si los viruses me llegan a dejar fuera de combate del todo, ¿qué hubiese ocurrido? ​

Una semana menos de trabajo, o lo que es lo mismo, un 25% menos de ingresos ese mes.

Me quede un poco "lela" cuando llegué a esa reflexión, creo que si me hubieses pasado la mano por los ojos, ni hubiese reaccionado.

Un virus me va a quitar una cuarta parte de los ingresos de un mes. ¡¡Ni que yo fuese rica!!

En ese momento tuve una regresión. Al igual que en las pelis, muchas frases de muchos post leídos tiempos atrás empezaron a venirme a la cabeza:

"Antes o después te conviertes en un esclavo de ti mismo"

"Hay que crear productos"​

"No pongas todos los huevos en la misma cesta"

"Diversifica tú línea de ingresos"

Photo credit: kev-shine via Foter.com / CC BY

Vale, stop regresión que ya lo entendí.

En ese momento me dije: "¡Reunión urgente de toda la junta directiva. Estamos en crisis!"

grita
Photo credit: Ben Cumming via Foter.com / CC BY-SA

Cuando me di cuenta de que toda mi junta directiva se reducía a mí misma y que iba a tener que ser yo la que saliese de ese atolladero... ... ...me escondí debajo de la cama.

¡¡Qué noooo!! Si es que te lo crees todo.

Me puse en modo "conmigo misma" y en plan interrogatorio. Con foco directo a los ojos incluido (como no tengo junta directiva, no había poli bueno y poli malo).

Pregunta 1. Si has leído hasta la saciedad lo de que todos los huevos no pueden estar en la misma cesta, por qué tú te empecinas en hacerlo.

Esto me llevó unos minutos de autoreflexión. Covita contra Covita.

Sí, claro que me sé toda la teoría. He leído muchísimo sobre infoproductos, sobre la importancia de diversificar los ingresos, que solo vendiendo servicios llega un momento que colapsas, que si te falla algo te queda lo otro...

Entonces, ¿cuál es el problema?

Después de un buen rato de analizar la existencia de mi vida, para qué estamos en este mundo y si fue antes el huevo o la gallina, llegué a las siguiente conclusiones.

No tenía un problema, sino dos.

Por un lado, poseo una "mentalidad sueldista​"; y por otro, la percepción errónea de que "ahora no puedo vender productos".

Mentalidad sueldista

Mi objetivo hasta el momento ha sido conseguir vivir de mis servicios, de mi trabajo como redactora web.​

Me había focalizado en conseguir mi sueldo de superviviente.

"Pero Cova, eso no está mal, ¿no?"

Inciso breve. Pincha aquí

No está mal, pero no es suficiente.

Siendo sincera, creo que el problema ha sido de mentalidad. Creo que todavía tenía aplicado en mi mente el modo: "cobro un sueldo y estoy tranquila". Al igual que cuando tra​bajas por cuenta ajena.

Me explico.

Estaba reproduciendo el mismo comportamiento que cuando trabajaba para una empresa. ¿Qué tengo que hacer para ganar mi sueldo? Crear un blog, hacer networking, llevar mis redes sociales, etc.

Con la diferencia de que el sueldo me lo pagarían mis clientes.

¿Cuándo es el momento en que se rompe esa mentalidad y comienzas a emprender?

​Cuando te das cuenta que esto es un negocio. Por así decirlo, hay que tener una mentalidad de empresa.

Yo me he obcecado en el "sueldo" y no me daba cuenta de que para que mi negocio funcione debo tener una visión mucho más global.

El árbol no me dejaba ver el bosque.

"Todavía no puedo vender"

Cuando abrí el blog recuerdo que pensé: "Tú qué vas a vender, tú por ahora solo te puedes dedicar a los servicios".

Al final, no hay cosa mejor para limitarse que uno mismo.

De nuevo, con el foco contra los ojos, empezó el interrogatorio.

Pregunta 2. ¿Por qué tú no puedes crear un infoproducto?

Si no sabes qué es un infoproducto. Pincha aquí

La verdad es que dicho así tan de golpe, no encontré objeción. Mi profesión es escribir, por tanto, debo tener las capacidades suficientes para crear un ebook.

He trabajado en televisión y he sido profesora, ¿no podría hacer un webinar o un podcast? Quizás un curso...

Entonces, al final, ¿cuál es el problema?

El miedo a hacerlo mal.

Hay que dejar clara una cuestión antes, tener la capacidad de crear infoproductos no significa que vayan a ser buenos, que vayan a encantar a la gente y que me vaya a forrar de buenas a primeras.

Para nada.

Lo más seguro es que si creo un producto ahora no venda nada. Pero habré dado unos pasos muy importantes:

Habré investigado las necesidades de mi audiencia.

Habré planteado un producto para darles solución.

Y lo más importante, lo habré hecho.

Es posible que me estampe, pero aprenderé de mis errores, lo que hará que el siguiente producto sea mejor.

También, se cernía otra realidad: vender.

Vender me incomoda.

¿Tengo la credibilidad necesaria como para crear un producto y venderlo?

¿No pensarán que soy muy osada o que "vendo humo"?

Me pasó algo parecido cuando empecé con el blog. Todo eran dudas, quÉ pensarán de tal y qué pensarán de cual.

Recordé un post que leí justo antes de lanzar el blog. No recuerdo ni el autor, ni donde fue, así que no puedo citarlo, pero la idea principal era esta:

Muchas veces no se trata de lo qué cuentas (qué tema no está explicado unos cientos millones de veces), sino de cómo lo cuentas.

El autor insistía mucho en esa idea, en que a veces el valor no está en el qué, sino en el cómo. Por ejemplo, en que tu persona inspire más confianza, tu manera de explicarte, tu cercanía...

Y ahí acababa mi primera reunión con la junta directiva de Covita.

Decir que acabé exhausta, es decir poco.

Y qué opináis tú...

Después de ese momento de lucha interior y de tener un buen saco de conclusiones, mi primer impulso fue contárselo a todo el mundo: explicar mi razonamiento y constrastar opiniones.

Para ello, en la newsletter de la semana pasada pedí opiniones y experiencias con las que poder dar otro punto de vista a este post.

Sé perfectamente la importancia de diversificar las fuente de ingresos, y que centrarse únicamente en vender servicios es una equivocación.

Pero sinceramente, creo que los que estamos empezando necesitamos rodar primero en esto de la imagen digital para conocer tanto a nuestros lectores como a nosotros mismos. Veo el blogging como un proceso de autopercepción, como la forma de explorar nuestros verdaderos intereses y ponernos al límite (obligándonos a publicar sí o sí con periocidad y constancia) hasta ver realmente qué temática nos hace sudar con una sonrisa en la boca.

Creo que hay que empezar la casa por los cimientos, y que la evolución es necesaria. Por mucha teoría que leamos en otros blogs, el nuestro tiene que vivir su propia transformación al ritmo que consigamos darle.

Con esto quiero decir que está muy bien que tengamos en mente lanzar infoproductos y no vender únicamente tiempo, que es lo que hacemos ofreciendo servicios, pero... ¿QUÉ haces y para QUIÉN lo escribes? Podrías hablar de tanto... Que no sabes en realidad qué es lo que te puede llegar a pedir tu público. Sin público, no pueden existir infoproductos.

A veces en nuestra cabeza los tiempos corren más deprisa de lo que en realidad pasa... ¿Es posible lanzar un infoproducto sin tener una comunidad de lectores previa...? Esa sería la pregunta clave.

A Lúa la puedes encontrar en www.lualouro.com

Lúa Louro
Diseñadora

Aquí Lúa toca dos temas muy importantes. El primero es que antes de lanzar un infoproducto debemos tener claro quiénes somos y quién es nuestro público.

100% de acuerdo.

En mi opinión, para cualquier negocio lo primero es saber definir nuestra marca personal y a quiénes nos dirijimos: el buyer persona. De hecho, si alguien me dijese: "Cova, por dónde empiezo", le recomendaría que por ahí. Sin duda.

Definir a tu público objetivo es como caminar con brújula por la jungla. El camino es difícil pero sabemos hacia donde tenemos que ir.

"Yo todavía no tengo mi buyer persona"

No es un proceso sencillo ya que conlleva un trabajo de investigación y de empatía, pero debes hacerlo ya. Y ya, es ya. En este post, te explico cómo hacerlo paso a paso (y con plantillas para descargar):

"Cómo convertí a un lector invisible en mi buyer persona"

Otra cuestión es la última pregunta que plantea Lúa: ¿Es posible lanzar un infoproducto sin tener una comunidad de lectores previa...?

Yo aquí señalaría dos cuestiones:

1. El concepto "comunidad" que introducido Lúa para mí es muy importante. Desde el principio, tenía muy claro que quería crear una comunidad, un vínculo con los lectores y suscriptores.

2. El número de visitas que necesitas para poder vender.

En el primer punto se refiere más a la calidad y el segundo a la cantidad. Yo creo que aunque tengas pocas visitas, si te estás esforzando en crear una comunidad hay más opciones de vender.

En relación al segundo, en un post Franck Scipion habla del concepto: audiencia mínima viable (unas 100/150 visitas diarias). En él también habla de conceptos que hemos tocado ya: la importancia de definir a tu audiencia y que el tráfico que atraigas sea cualificado.

Para emprender un negocio en internet siempre recomiendo estrategias que me permitan conseguir varios objetivos al mismo tiempo.

Eso es lo que diferencia un buen jugador de ajedrez del resto. Los jugadores normales mueven las piezas con una finalidad: amenazar al contrario o defender la posición. Pero los jugadores excelentes, con un sólo movimiento, consiguen las dos metas a la vez.

¿Quieres vivir de los servicios? Necesitarás posicionarte como experta. Y qué mejor forma hay de demostrar "expertise" que escribiendo un libro. Nada te impide vender ese libro para tener una fuente extra de ingresos.

Te oigo desde aquí... "pero Carlos, yo lo que quiero es crear un blog para vivir de internet". El blog se nutre de entradas, que convenientemente recopiladas y maquetadas con gusto pueden generar un atractivo libro en pdf. Libro que puedes vender por la red siguiendo los consejos de Gastre​ en esta super-guía publicada en el blog de Dean Romero.

Fíjate que has matado tres o cuatro pájaros de un tiro. Primero has abierto un blog con el que podrías monetizar por publicidad y que te posiciona como experta.

Además, mientras vas publicando entradas, el libro se escribe solo. Y ese libro, que te posiciona como más-experta-todavía, puedes venderlo por internet generando otra fuente de ingresos. Ah, se me olvidaba... Aún puedes vender tus servicios online como tenías pensado al principio.

Por cierto Cova. Me han dicho que sabes algo de publicar vídeos en youtube... A partir de esto y esto, seguro que has pensado crear un video-curso a la vez que alimentas tu canal de Youtube (lo admito, me he enterado porque estoy suscrito a tu newsletter).

A ver si lo expreso bien... Si necesitase contratar a una experta en redacción de contenidos y encontrase a una persona que tiene un blog y un canal de youtube con miles de seguidores, con un libro publicado y que es profesora de un curso, no me lo pensaría mucho en trabajar con ella.

Todos estos elementos (blog, canal youtube, libro y curso) proyectan un valor enorme y te convierten en la-mega-experta-del-nicho-con-la-que-everybody-quiere-trabajar.

Y por el camino nos hemos encontrado una pareja blog-canal de youtube que pueden monetizar por publicidad; y dos infoproductos, libro y curso, que se venden en tu tienda virtual. Eso por si te pones enferma, para que no sufras también por tu salud financiera.

Lo último que digo. La pregunta no es si se puede vivir solo de los servicios. La pregunta es: ¿Pero cómo es que vives solo de los servicios (alma de cántaro)?

Me despido con una hermosa metáfora: "Si plantas una semilla y muere, te quedas sin árbol. Si diversificas plantando todas las semillas que puedas, aunque alguna muera, tendrás un hermoso jardín."

Podéis encontrar a Carlos en www.emprendedoresminimalistas.com

Carlos Rodríguez
Blogger

Carlos introduce unas cuantas ideas más:

1. Los infoproductos te ayudan a posicionarte como experto en tu nicho.

2. Generar infoproductos más facilmente ayudándonos con los contenidos del blog.

3. ¿Pero cómo es que vives solo de los servicios (alma de cántaro)?

No puedo empezar de otra manera: me ha encantado lo de "alma de cántaro". Es una expresión que uso mucho.

La verdad es que además de generar ingresos, crear infoproductos tiene otros beneficios como el que favorece el posicionarse como experto. También 100% de acuerdo.

Y sí, claro que he pensado el aprovechar los contenidos del blog para crear infoproductos. De hecho, los post también son nuestro termómetro para medir lo que funciona y lo que no.

Hay una frase que Scipion dijo en el Tribucamp y me pareció una locura: "en 7 días se puede crear un infoproducto". En 7 días.

Ahí es nada, ya no nos queda ni la excusa del tiempo, pero de productividad hablamos otro día 😀

Por último, la idea que abrió este post, los infoproductos ayudan generar otras líneas de ingresos que complementen a la venta de tiempo.

Desde luego, esa idea es incontestable y viene a reforzar un poco lo que yo hablaba del cambio de mentalidad. La pregunta vuelve a ser, ¿es mejor esperar a tener algo más de experiencia, de audiencia...?

Conclusiones

Mis reflexiones esta semana me llevan a pensar que es importante desde un primer momento que planteemos una estrategia con varias líneas de generar ingresos. No quiero decir con esto que haya que empezar con todas, pero sí tenerlas planteadas.

Luego, la realidad es que no solo se trata de crear el infoproducto. Antes hay que generar una audiencia, crear una relación con ella, trabajar las distintas fases que sufre un lector antes de poder convertirse en cliente...

Y como no, todo esto no serviría de nada si no les dedicamos tiempo. En mi caso, voy a intentar asignar, por lo menos, u​na tarde a la semana a trabajar todos estos aspectos.

Si somos conscientes de que todas las semanas hay que publicar un post, trabajar las redes sociales, contestar emails, trabajar (como no), por qué no deberíamos buscar un espacio de tiempo específico a trabajar nuestro negocio.

Y ya para acabar, volver a dar las gracias a Lúa y a Carlos por participar en el post y dar su opinión. No dejéis de visitar sus blogs, son unos cracks.

Y ahora sí, como siempre, os toca a vosotros continuar el debate.

¿Cómo lo harías tú: empezar solo con servicios e ir evolucionando a crear infoproductos... o empezar desde el principio con una estrategia en el que se incluyan los dos?

¿Crees que hay que esperar a tener unas determinadas visitas o audiencia para poder lanzar infoproductos?

😁

P.D: Si alguien quiere formar parte de la junta directiva de Covita, solo tiene que decirlo.

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