¿Quieres aportar valor? Tírate conmigo al vacío

Vaya tema ¿no? Aportar valor ... ... ...

Parece que es mencionar estas dos palabras, se hace el silencio y se ve rodar la típica bola de paja por el desierto.

Por favor, tampoco hace falta que te quedes tan callado... ya sé que el tema impone, pero parece que te has tragado una escoba.

La clave de todo está en aportar valor.

​"Y ezo qué es"

"Y ezo cómo se hace"

Ahí está la madre de la ciencia, la madre del tomate o la madre del topo. De las tres elige la que tú veas.

Bien, pues arremángate porque tal y como si fuera una científica algo chalada, voy a coger un poco de valor y lo voy a analizar con lupa.

Qué lupa, lo vamos a poner bajo un microscopio y vamos averiguar todo sobre aportar valor. De qué está hecho, cómo se crea y cómo se reproduce. Noooo, nuestro valor no muere, nuestro valor es inmortal (o más le vale porque mira desde donde va a saltar conmigo).

¿De qué está hecho el valor?

​Ahora es el momento en el que te imaginas al típico chulito sacando músculo e intimidándote para ver si tienes valor de hacerle frente. O como en la imagen, te has visto encima de un puente enganchado a unas cuerdas muy delgaditas y solo con un paso más que dar...

"Cova, si sigues por ahí, agarro el petate y me voy".

Caguica

Inciso veloz: ¿sabías que esta palabra no está reconocida por la RAE?

Musculitos aparte, vamos al meollo de la cuestión.

A mí siempre me gusta decir que "escribir por escribir" no vale para nada. Y escribir sin intentar aportar valor a tu público objetivo a tu audiencia es una pérdida de tiempo.

​Ya de hacerlo, hacerlo bien, echando toda la carne en el asador. No obstante, no estoy queriendo decir con esto que sea sencillo aportar valor.

De hecho, cuando ves tantos y tantos posts hablando del mismo tema que quieres tocar tú... parece que no hay nada que tú puedas aportar. Pero estoy yendo demasiado rápido, retomemos la primera pregunta.

¿De qué está hecho el valor de un post?

Sin meternos ahora en una disección exhaustiva, la base es la siguiente:

Utilidad

Entretenimiento

Conexión emocional

Mensaje dirigido y enfocado

Vamos una por una.

Aprendes a arreglar el fregadero de tu casa

Creo que es la que más se conoce:

El lector saca un beneficio de lo que le aportas. A lo mejor le respondas una pregunta, le enseñas a hacer algo que le resulta provechoso, le muestras una herramienta con la que ahorra tiempo...

"¡Está claro Cova!"

Vale, solo una cuestión más.

En muchos posts detecto en síndrome "hay que": hay que hacer esto, hay que hacer lo otro. Te dicen lo que tienes que hacer, pero no te explican cómo hacerlo.

Sí estás aportando valor ofreciendo a la persona un análisis de hacia dónde debe dirigir sus pasos, pero si quieres ofrecerle todo, enseña el cómo hacerlo. De ahí el éxito de los posts "Cómo..." ("How to").

Reírse es lo mejor de este mundo

aportando valor sonriendo

Aquí añadimos un extra point, un gallifante. Además de ofrecer contenidos útiles, haces que el lector lo pase bien.

Este punto es uno de los que yo intento atacar más. El motivo es sencillo: hay muchísimos post hablando de lo mismo, explicando lo mismo. Por tanto, hay que jugar con la baza del cómo contar las cosas.

Tambiés es una manera de poder diferenciarme.

Diferenciarse... ... ...​

¿Te suena este tema de algo? Síiii... la estupenda marca personal de la que hablamos la semana pasada.

¿No te suena de nada? No hay problema. Aquí tienes el método a lo Covita de cómo empezar a desarrollar tu marca personal.

¿Por qué una persona se lo puede pasar bien leyéndote?

Tus contenidos son divertidos, más simpáticos, más agradables: son más personales. Tienen un toque distinto.

Son más profundos que otros.

Están más contextualizados.

La manera en la que está explicado le resulta más sencilla.

Descubre cuestiones que no descubre en otros lados: maneras de hacer las cosas, herramientas, ese plugin mágico y secreto que todos buscamos...

Puede descargarse otros tipos de contenidos: plantillas, guías, checklists, transcripciones, mp3...

Encuentra la información en otros formatos que en otros blogs no hay: vídeos, podcasts, infografías, presentaciones...

La presentación de la información es de "Wow". Bien sea por el diseño o por la manera de interactuar con el contenido, sorprende.

"Sí señor, tú sí entiendes lo que yo necesito"

Seguimos nuestra subida al Himalaya y cada vez es más difícil. Sin embargo, se explica muy rápido:

"Esta persona me encanta porque justo transmite mis problemas o mi manera de pensar"

Cuando has conseguido que un lector sienta eso es que le has llegado. Se ha creado un vínculo.

Ahora te hago una reflexión personal sobre este tema:

En el post del Inbound Marketing explicaba de forma resumida qué es un embudo o funnel de ventas. El embudo va mostrando como algunos de los lectores van avanzando por las distintas etapas del embudo hasta que se convierten en clientes.

El resumen de ese camino es algo así:

   Lector ocasional​

                                      Lector asiduo

                                                                              Suscriptor

                                                                                           Suscriptor con chicha

CLIENTE

El gráfico a lo Covita contando espacios y píxeles no dio para más

Aunque cualquier marketer te lo podría explicar mejor que yo, la idea es que gracias a los contenidos que desarrollas, la persona va ahondando en sus necesidades y en posibles soluciones. Si el proceso se hace bien, al final del embudo, cuando tú ofreces ese producto o servicios, hay más opciones de que la persona compre.

Toda esa teoría, en mi opinión, no sé culminará en una venta si no has establecido antes una conexión emocional con la persona.

No habrá ninguna venta si no consigues antes que la persona confíe en ti. Ahí está la clave de la venta.

Pon una diana y apunta

Hay que aceptarlo, es duro; pero es así. No podemos aportar valor a todas las personas que hay en este mundo.

Crack.

Noooo, no se te tiene que romper el corazón o sentirte mal. Al contrario, es mejor.

Ya se ha acabado la época de intentar llegar a todos. Ahora, lo que funciona es la comunicación personalizada.

Por eso, para aportar valor tienes que saber a quién se lo quieres aportar. Parece lógico, ¿no?

Para que sea más sencillo dirigir tus contenidos a una persona en concreto, a tu público objetivo, tienes que crear tu buyer persona.

El buyer persona no deja de ser la representación de tu lector ideal. Al ponerle nombre, cara, trabajo, metas, ilusiones... te será más sencillo poder detectar cuáles son sus necesidades; y así, poder ayudarle.

Si no sabes cómo poner cara y mente (no te olvides que lo más importante  de esta personita especial es la mente), te dejo este post sobre cómo hacerlo: ya no volverás a escribir para lectores invisibles.

Y ya que hablábamos de a quién te debías dirigir, te hago una pregunta:

¿Quién decide si estás aportando valor?

Este punto es muy importante tener clara una cuestión:

"El valor es algo que otorga la persona que consume el contenido. No hay una relación directa entre el esfuerzo que hay detrás y el valor que percibe la audiencia".

Esta reflexión la realiza Samu Parra y no puede tener más razón.

Te cuento una historia:

Al poco de empezar con el blog escribí un post que me parecía un articulazo: Clase magistral de Copywriting de la mano de la Sirenita y Sebastián.

En ese post, analizaba lo qué es el copywriting basándome en una escena de la película de la Sirenita.  Con la suerte además de que esa escena estaba en Youtube y la podía incorporar al post.

Me esforcé mucho en ese post, quisé cuidar mucho cada detalle.

Aunque como ya te habrás imaginado, el post no tuvo un gran éxito. Al contrario, es uno de los que menos comentarios ha tenido.

No quiero entrar ahora en por qué no tuvo éxito el post. Podríamos debatir mil y una circunstancias, pero lo importante no es la causa, sino el hecho de que no gustó.

De ahí la importancia de conocer bien a tu audiencia y de no dar por hecho que lo que a ti gusta, también agradará a los demás.

¿Cómo se aporta valor?

Para ser un título tan pequeño, se ve muy rotundo ¿no?

Estamos ante algo más importante que la fórmula de la Coca-Cola, el tesoro de Tutankamón o el Santo Grial.

La verdad es que esto es todo un reto, pero hoy la Covita se juega el tipo. Hoy te traigo:

El triángulo del valor

marketing de contenidos

(Tengo que reconocer que el nombre, en mi cabeza, sonaba mucho más demoledor).

El secreto de la triangulación se basa en que a veces se cree que solo se puede aportar valor desde los posts. No hay otros dos niveles más que debes controlar: tu valor como negocio o página de forma global y tu valor como marca personal. Estos dos puntos junto con el marketing de contenidos, forman el triángulo del valor.

Vamos de lo más general, a lo más específico.

En tu negocio o página a nivel general

Antes que nada, una aclaración. En este apartado, no voy a hablar, en concreto, de tus productos o servicios. Ya doy por hecho de que en ellos has examinado las necesidades de tu público, aunque si los voy a mencionar en varios momentos.

Vamos a por ello:

1. Tú accesibilidad:

​Pongo el "tú" para que no se confunda con la accesibilidad de la web.

El que seas accesible es uno de los grandes puntos de valor que puedes aportar a tu audiencia.

De hecho, deberías valorar muchísimo cada vez que una persona se pone en contacto contigo por email. Aunque solo sea para decir "hola".

Volvemos al punto de antes, cuando alguien está invirtiendo parte de su tiempo en escribirte es que de verdad le has interesado. No malgastes la oportunidad de forjar un vínculo.

De hecho, a nivel general, todos deberíamos valorar​ más el tiempo que nuestros lectores nos dedican. Hay millones de páginas ahí fuera y esa persona ha decidido invertirlo en estar contigo.

No dejes de contestar un email. Además, no olvides que cuando estás respondiendo a un lector tienes la oportunidad ideal para preguntarle qué necesita.

2. Servicios de atención pre y post venta.

Aquí hay un mundo de posibilidades, pero sobre todo no olvides que el foco de este punto está en la confianza.

En el servicio pre-venta para poder solventar esas objeciones, esas dudas que le ofrecen inseguridad de cara a la compra. No te cortes a la hora de enseñar tu producto y ofrecer la posibilidad de devolver el dinero si no gusta.

Si tu producto es bueno, no te preocupes. El índice de devoluciones será muy bajo.

Servicio post-venta:

Sección de manuales, tutoriales y trucos descargables siempre a disposición del cliente en la página.

Sesión de skype por si es necesario explicar el funcionamiento del producto.

Actualizaciones a menor precio.

Servicios de personalización o configuración del producto o servicio.

3. Networking: ofrecer otros profesionales de tu confianza.

Tengo que reconocer que siempre he sido una firme defensora del networking, pero desde que le hice la entrevista a Joanna Ferrero todavía más.

Hacer networking te hará conocer a otros profesionales y aquí se abre el abanico de posibilidades de aportar más valor: webinars, entrevistas, guest post...

Como comentaba en ese post, otra forma de poder ofrecer un beneficio a tu audiencia es si te preguntan por un profesional que les puedas recomendar. Poder tirar de agenda en ese momento y tener a alguien en quien confíes es un gran valor añadido.

La persona confía en tu criterio y sabe que esa persona que le estás recomendando responderá.

4. Experiencia de usuario (UX)

Claro que sí. Una forma de aportar valor es que la experiencia de usuario sea buena.

​La experiencia de usuario no solo trata de que la navegación sea fluida, sino de muchas otras cuestiones: el objetivo de cada página de la web, cómo interactúan los lectores con la página, cómo localizan la información...

En este post de explico la UX de cabo a rabo y hasta hago un pequeño análisis de la home de Marketing para Inquietos. También tienes para descargar un checklist con todo lo que tendrías que revisar para hacer un análisis de la experiencia de usuario de tu web.

5. Transparencia y garantías

Si antes citaba a Joanna, sería imposible cerrar este punto sin mencionar a Marina Brocca. En la entrevista, Marina explicaba que el tener toda tu web adaptada a la LOPD y a la LSSI era una ventaja competitiva (además de una obligación legal).

Yo estoy 100% de acuerdo con ella. Cuando entras en la web de una persona y ves que los avisos legales o las condiciones de contratación están redactados al detalle, te transmite una sensación de profesionalidad y seriedad muy alta.

En tu marca personal

Sí, es una obviedad pera imposible no mencionarlo. Tus valores como persona y como profesional no solo implica cómo quieres llevar tu negocio, sino que es una de las cuestiones determinantes a la hora de comprar.

No es casualidad el que la página de Sobre mí sea una de las más leídas de todas las web. Además de que a todos nos gusta el cotilleo, buscamos ver qué nos transmite esa persona. Si esa persona nos llega o nos hace gracia, habrá muchas más posibilidades de que volvamos a su página, sigamos leyendo sus contenidos, nos hagamos suscriptores.

Tu #marcapersonal te ayuda a aportar valor ya que te ayuda a generar confianza

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En definitiva, estamos avanzando en en embudo de ventas. Y todo, en parte, gracias por lo que te ha transmitido la persona.

En tu estrategia de contenidos

En nuestra radiografía al valor del un post, vimos que había cuatro elementos esenciales: utilidad, entretenimiento, conexión emocional y mensaje enfocado.

Tu estrategia de contenidos global también puede aportar valor

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Por ejemplo, a la hora de crear un calendario editorial, puede ordenar los contenidos de manera que facilites la comprensión del lector. Por ejemplo, si vas a hablar de lo qué es el link building (cómo generar enlaces que apunten hacia tu web), sería recomendable que ya hubieses abordado antes qué es el SEO y el SEO On page y Off page.

Así, cuando crees ese post de Link building podrás incorporar esos enlaces a esos otros posts e indicar que si hay alguna persona que no sepa qué es el SEO y demás, antes de leer ese artículo, debería leer antes esos otros.

crear valor

Con algo tan sencillo, estás jerarquizando y organizando la información para el lector. Ya he hablado alguna vez de qué es el síndrome puzle y cómo de perdida me sentí cuando empecé a formarme.

Y hasta aquí llega el triángulo del valor. Cuando eres capaz de aportar valor de forma coherente y coordinada desde las tres partes del triángulo, verás que tus lectores reaccionan ante ello.

Te he dejado para el final un post de Isra García: Cómo crear valor en tu comunidad online

En él vas a encontrar muchísimas ideas para poder aportar valor. No vayas a decir después que me he quedado corta.

Antes de irme quiero contarte algo que me hace mucha ilusión: he publicado mi primer artículo con autora invitada. Se trata de ¿Problemas con tu marketing de contenidos? Usa la clave C

Sí, la clave C soy yo. Son más de 5000 palabras donde intento dar soluciones a los problemas más habituales del marketing de contenidos. Está hecho con mucha ilusión, así que espero que os guste.

¿Qué te ha parecido el post?

¿Se te ocurre alguna otra idea para poder aportar valor?

No seas una maldita garrapata bloguera y da a los botoncitos de compartir. Por faaaaa....

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6 Comments
  1. Alfredo
    | Responder
  2. Robert Portela
    | Responder

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